viernes, 25 de octubre de 2013

EL TIEMPO QUE PASA DE MARATÓN A MARATÓN

Creo que cada maratón que corra o en el que participe de alguna forma se merece una crónica, o al menos unas palabras que queden ahí, para la posteridad. Por eso retomo la actividad de este pobre blog, abandonado desde febrero, más o menos el mismo tiempo que llevo relegando al running cada día a una fila más secundaria de mis prioridades vitales… La verdad es que en este momento lo estoy trayendo de nuevo a un punto importante de mi vida, pero aún sigo estando mucho más relajado que años atrás. Oye, que quizás este sea el punto... En todo caso antesdeayer corrí el maratón de Bilbao y eso se merece un mínimo repaso del camino que me ha traído hasta aquí.

Tras el maratón de Sevilla, donde aún estaba bastante tocado del síndrome compartimental crónico que me diagnosticaron, decidí relajarme y relajar el gemelo y dejar de correr casi del todo, al menos un mes. En primavera volví a entrenar pocos días en semana y no muchos kms, pero de forma regular. No podía abandonarme del todo porque un nuevo reto, un nuevo plan, un nuevo maratón me esperaba en octubre: en un día de copas con los del club decidimos inscribirnos al maratón de Bilbao. La cita se veía lejana, el 19 de octubre y ¡maratón nocturno! Allí estaríamos.

En primavera, aunque me inscribí al circuito de populares del IMD, la verdad es que me puse pocos dorsales en el pecho. Entre una cosa y otra, nunca me venía bien la fecha de tal o cual carrera. Estuve, por supuesto, en la de San Juan de Aznalfarache y creo que hasta la Carrera de la Cruz Roja el 9 de junio, no volví a competir. Dejé que se pasaran, estando inscrito, la popular de Nervión, Triana y Sur. Tampoco hice ninguna nocturna de antes del verano. La única fue ya el 20 de julio, la espectacular y durísima I Carrera Nocturna de Matalascañas, donde sufrimos de lo lindo y lo pasamos teta unos cuantos locos del club.

Y ya entre julio y agosto me metí de lleno en el plan Bilbao’13. Pocas cosas que decir: el trabajo, la vida, el cansancio… se han impuesto sobre el entrenamiento. La verdad, tampoco hay mucho más que analizar. Me han faltado kms, me ha sobrado estrés y sobre todo me ha matado entrenar en el 90% de los casos a las 7 a.m. No rindo a esa hora, lo reconozco, no rindo. No sé si alguna vez le pillaré le truco, pero hacer unas series o un entrenamiento más o menos alegre a esas horas se me hace imposible. Al menos levantándome solo media hora antes de entrenar. Porque claro, lo suyo es levantarse dos horas antes, pero de lunes a viernes, como que no…

Imagino que ya te haces una leve idea de cómo ha salido el maratón. O quizás no. Bueno, pasa a la siguiente entrada y te enterarás. Paso a paso. 

domingo, 24 de marzo de 2013

Mini-participación en el 29ª Maratón de Sevilla.

El día del maratón de Sevilla llegó y yo me levanté tristón, para qué negarlo. La noche anterior había estado pasando un buen rato con mis amigos de La Hermandad que vinieron a correr, Juan Miguel, Álvaro, Manuel, Ferrán y Susana, pero por la mañana me levanté triste. Sintiendo que me lo estaba perdiendo todo, que no estaba donde yo quería estar.

A las 9 en punto me metí en la ducha y me acordé de todos vosotros, los de La Hermandad, el club virtual y sobre todo de mis compañeros de los Últimos, Manuel (tu personificas la intersección entre LHRC y los Últimos), David, Fran, el recién llegado Miguel y Ricardo. Con él quedé en correr estos 10 últimos kms a un ritmo fijo de 04:45. Con él y con el que fuera junto a él, claro. Os deseé suerte mentalmente, en un par de horas os estaría encontrando en el parque, en el km 32.

Y allí me fui con tiempo, para ver pasar a la cabeza de carrera: el grupo de los africanos, Diaz Carretero, Chemita y los primeros élite-populares... Después de hacer algunas fotos y hartarme de aplaudir, fui calculando cuándo llegarían los "míos" porque quería correr un poco con los que pasaran antes de Ricardo. Para eso llevaba yo mi tabla de ritmos y tiempos de paso, según los cálculos de ritmo que habíamos hecho él y yo. Me puse a calentar y a vestirme, desvertirme mejor dicho, con un nudo en el estómago. Buff, estaba más nervioso que corriendo...

A las 11:20 ya había calentado un poco y me puse en la recta de la Av. Rodríguez de Casso, por donde se entra al parque de Mª Luisa, km 31,800 aprox. Nada más hacerlo, veo de lejos a Juan Miguel,de LHRC, que parecía que iba bien. Me metí en el pelotón y me puse a correr junto a él. Aún no había pasado el globo de 3h15 y llevaba buen ritmo, así que solo hacía repetirle que iba bien para 3h14. Aunque a él en esos momento ya le dolían los cuádriceps, que traía tocados, yo estaba seguro que más o menos aguantaría para hacer MMP. Hice con él la recta de la calle Pizarro y me volví a mi punto de partida. Pero como ví que no llegaba nadie, todavía volví a buscarlo a la salida del parque y volví a correr a su lado en la entrada de la Plaza de España.

Tras Juan Miguel yo pensaba que debía llegar Ricardo. Pero llegando de nuevo a la puerta del parque recibo una llamad de Juanra (colega del club), que me cuenta que ha visto a Ricardo en el km25, muy retrasado y que ha tenido que ir al WC dos veces, va mal del estómago. ¡Vaya putada! Ahí se me queda cara de circunstancia y me bloqueo, no sé qué hacer. En esas estoy cuando veo entrar en el parque a Fran, nuestro coriano. Va muy muy bien de ritmo y de cara. Hago lo mismo que antes, me lanzo hacía él y me pongo a correr a su lado. Le pregunto qué cómo va y me deja a cuadros cunado me dice "voy muy bien, voy a intentar hacer 3h20' a ver si me puedes hacer un ratito a 04:30/km". Ahí me quedé flipado. Era verdad, el Garmin empezó a marcarme un ritmo de 04:35/km, tenía esa marca en las piernas. Lo sorprendente es que el mamón venía con la intención de bajar de 3h30' o acercarse lo máximo posible, ya que era su segunda maratón pero en la anterior corrió lesionado y no la hizo entera corriendo... Flipo con el koriata éste... Llegando a la Plaza de América le dije que lo veía muy bien y que me quedaba para intentar ayudar a David, Manuel y Ricardo, que venía peor. Me dijo que ok, y siguió a su ritmazo la mar de contento.

Deshice mis pasos (algunos corredores, al verme con dorsal, me decían bromeando "te equivocas de dirección") y en la recta de la calle Pizarro me encontré a David. Decía que iba más o menos bien. Yo no había visto el globo de 3h30, luego supe que no había globo como tal, por lo que le dije que iba de arte para el tiempo. El benaca también venía tocado de los isquios y ya me decía que se los estaba notando, pero no lo vi muy mal. Me contó que dejó a Manuel primero y a Ricardo después varios kms atrás. ¡Vaya! En teoría eran los dos que venían con más confianza...

Me di la vuelta otra vez y de nuevo en la calle del parque me encontré a Ricardo. Lo vi a lo lejos, en la parte derecha de la calle y desde luego su cara lo decía todo (y su ritmo y su gesto al correr). No sé, ni el mismo sabe todavía qué es lo que le había pasado, pero se había encontrado fatal del estómago desde antes de la media maratón y había tenido que parar dos veces para ir al baño. Por su estado se veía que no se le había solucionado nada. Iba clavadísimo, a 6 min/km o más y totalmente encorvado. Me puse a su lado y ni me contó, solo se lamentaba. Bufff, tenía que cambiar mi chip de liebre-entrenador por el de enfermera-psicólogo, así que no le dejé hablar, me puse a decirle que tirara de coraje, que nos daba igual el tiempo y que allí estaba yo para llevarlo hasta la meta, pero que hoy no iba a ser el primer día en que uno de los dos se retiraba de una carrera sin llegar a meta.

Y así, con más pena que gloria, fuimos sumando kms. Yo a veces me callaba para no saturarlo mucho, pero por lo general estaba todo el rato diciéndole que subiera el ritmo, animándolo, que mirara el ambiente (espectacular por cierto), que la cabeza para arriba, dándole agua... Ahora lo pienso y me rio. Habría que escucharme la de polladas que le dije: en la avenida le grité que le echara huevos que él era un costalero sevillano y por ahí estaría pasando dentro de un mes con "el Barbas" sobre sus hombros... La verdad es que le echó huevos para rato. Iba totalmente encorvado del dolor de estómago (parecía una alcayata le dije luego en las duchas), con el gesto partido, treintaytantos kms así... no me lo quiero ni imaginar.

Por el centro las pasó putas. En la Alameda me dijo que tenía que parase para ir al baño otra vez y le dije que esperara hasta el parque del Alamillo. Dijo que lo intentaría. Y aunque yo seguía intentado que subiéramos el ritmo, el pobre apenas levantaba los pies del suelo, por lo que me conformé con ir por debajo de 6 min/km.

Por fin llegamos al km39 que da paso al Parque del Alamillo y ahora sí que sí Ricardo tenía que ir al baño. Así que le pedí toallitas y pañuelos de papel a una madre que estaba por allí con su carrito y se los dí a éste, que se metió en la cafetería. Al salir él iba más o menos igual. Pero, ahora sí, ya estaba todo hecho. Me puse a hacer cuentas y le dije que si manteníamos el ritmo, podríamos bajar la marca de nuestro primer maratón hacía tres años. Que éste no iba a ser su peor maratón (en crono al menos). Además de eso, en este momento no dejaba de decirle que estaba haciendo algo grande, que nunca se iba a olvidar de esta maratón y que lo fácil es estar bien y entrar en meta haciendo mejor marca, pero ésto que estaba haciendo era lo verdaderamente grande. Y es verdad, me reafirmo en todo eso. Para que no se le olvidara nunca, le hice incluso un par de fotos con el móvil, que lo llevaba encima. No son fotos bonitas. Pero son valiosas.

Al salir del parque el tio tiró de pundonor y se puso a tirar de los dos. Apretó los dientes y le metió caña, una cañita que no habíamos ni rozado en todo el rato desde que corría junto a él. Bajamos un poco de 5 min/km... Relajamos el ritmo en la curva que ya enfila el estadio y volvimos a meterlo en el túnel. Ahí ya nos pusimos en sprint, como está mandado. Ya en la pista una agradable sorpresa: nos esperaba Chemita Martínez saludando a todos los corredores. Aunque le dije a él que lo saludara, Chema se giró hacia mí y en ese momento rapidísimo fui yo el que le dio el abrazo... jeje, cómo te lo robé máquina. En todo caso un detallazo del crack Chemita.

Y nada más, entramos en esa meta los dos abrazados, con Ricardo totalmente roto pero, aunque él aún no lo sabía, más fuerte que en ningún momento desde que comenzó a comerse kms hace algo más de tres años. Lo que había aprendido y lo que había sido capaz de hacer hoy, eso no se paga ni con todo el oro del mundo. Y yo orgulloso de haberlo ayudado aunque sea un poquito. Por cierto, hizo algo más de 3h51' por lo que no era su peor maratón, para nada...

Tengo que acordarme de todos mis amigos que corrieron hoy. Juan Miguel hizo MMP con una marcaza de 3h20'. Felicidades tío, eso lo bajas de largo en el próximo. Fran hizo 3h24' en su segundo maratón y casi sin entrenar, inexplicable, pero eso también es el maratón. Felicidades coriano. David no pudo acercarse al 3h30 que quería, hizo 3h36, que también está muy bien para su segundo maratón. Y Miguel, nuevo coriano en el club, debutó en la distancia mágica por debajo de 4h, ¡felicidades! Y lo que más siento del día de hoy es que mi colega Manuel de Badajoz se retirara en el km 30... Estabas tan tan bien que no te dabas cuenta que jugabas ya con el límite de tu esfuerzo. Tras más de 6 meses en pico de forma, tu cuerpo te pedía descanso... No ha ocurrido nada malo tío, quédate con eso. Al revés, hoy has aprendido un montón.

Es lo que tiene el mágico maratón: para cada uno tiene el mensaje correcto. Solo hay que saber interpretarlo.

viernes, 22 de febrero de 2013

Abducido por Filípides

Por fin! Creía que al no correr la carrera completa no me iba a pasar, ¡pero sí! Como siempre en la semana del maratón, aunque un poco más tarde esta vez, ayer sentí la llamada de Filípides y ya no hago otra cosa que pensar en esa bendita carrera. Desde ayer tengo la cabeza en el domingo y también en el sábado, porque vienen a Sevilla unos cuantos hermanos de La Hermandad Running Club y me apetece mucho verlos.

Tengo que decir que los kilómetros de los últimos días me han ayudado a despertar por fín de la depresión de las últimas semanas (síndrome de abstinencia lo llamaba en la entrada anterior). Esta semana ¡voy a entrenar cuatro veces! ojito, eso ya es una cosa normal. Tengo que decir que el gemelo no está recuperado al 100%, al día siguiente del entreno noto ahí un dolorcillo que no debería estar. Pero bueno, en los 12 kms que he hecho como máximo la pierna aguanta bastante bien, y aunque me veo menos rápido de motor y de piernas, puedo terminar el entrenamiento por debajo de 04:30 sin mucho problema.

Así que tiro para adelante y este domingo me meto en el maratón en el km32 para llevar a Ricardo hasta la meta a 04:40 min/km. Un diez mil a ese ritmo es facilito, yo creo que aguanto bien. Espero que él también. Ojalá en esa puerta del parque estén a su lado mis compis de La Hermandad Manuel y Juan Miguel, que ha tenido molestias últimamente y ha bajdo sus aspiraciones a 3h25 min, lo que "queremos" hacer Ricardo y yo. Veremos.

De momento os pongo los entrenamientos de esta semana de maratón. El lunes 10 kms facilones en llano, Camas - Santiponce - Camas con los últmos 3-4 kms a 04:30. Buenas sensaciones. 
El miércoles fue mi verdadero test, un 5x1000 que salió reguleras. La primera serie 04:42, lo previsto; pero en la segunda fuí muy fundido e hice 04:48, ahí lo vi tambalearse todo. Pero me dije que eso no podía ser, apreté los dientes y marqué las tres siguientes a 04:23, 04:25 y 04:18. Bueeeno, nada para tirar cohetes, pero venía de casi un mes parado y ¡tres meses sin series! Asi que contento. Ahí ya tuve claro que sería la liebre del señor Ricardo Samaniego.

Y ayer me fui con él al parque a hacer un rodajito y unas rectas, más de apoyo psicológico quita-nervios, que para entrenar. Nos tuvimos que meter bajo los soportales de la Pza. de España porque nos cayó un aguacero de esos que duelen. Y claro, el techo del edificio volvió loco al gps, por lo que los ritmos no los tengo muy claros. Teniendo en cuenta que la curva es de 500m y los tiempos, las rectas salieron a 04:02, 03:38, 03:14 y 03:14 (en la última me despiste y dejé de apretar los últimos 100m). Pues no están mal. Un poco temeroso correr ahí entre turistas y pisando azulejos mojados a tres días del maratón, pero bueno no ocurrió nada.


Así que piernas y moral a punto. Tanto las mías como las de mi compi. Nos vemos el domingo en la meta del Olímpico!!!!

sábado, 16 de febrero de 2013

Síndrome de abstinencia

No es buena cosa empezar así, con ese nombre que alude a la drogadicción, pero es como me he sentido estas últimas tres semanas. (Aunque dicen que el running te sube las endorfinas y otras cosas químicas, por lo que igual sí que he sufrido este síndrome, cual yonki en rehabilitación).

Fue el martes 29 de enero cuando decidi renunciar al maratón para recuperar bien el gemelo. Ya que renunciaba al objetivo, lo suyo era quedarse parado totalmente y acyuidr al fisio de vez en cuando (la intuición me decía que descansara un poquito de fisio también, descanso total). Así que he sido obediente y de ahí el título de esta entrada. Fin. Poco más que contar.

Pego aquí la imagen de la semana del 28 de enero al 04 de febrero, la única totalmente en blanco desde que uso nike+. Un desierto.

Y bueno, no acaba aquí esta entrada. Como sigo teniendo el plan de correr unos kms con mis compis al final del maratón, que no sé cómo llegaré, pues no podía estar totalmente parado. La semana pasada corrí un día para probarme, nada 7 kms a un ritmo cochinero y esta semana he vuelto a correr, hoy mismo. ¿ojo, solo un día por semana! En ambos casos, con kilometrajes suaves, la pierna ha guantado bien. Es cierto que después en frío duele un poco justo en el punto crítico. Pero poco.

Hoy como es sábado, me apetecía reconocer el nuevo recorrido del maratón en sus últimos kms y me he ido desde casa hasta la campana (km 37 aprox.) y desde allí he seguido hasta el estadio y vuelta a casa. Total 12 kms cochineros pero saboreando ya el ambientillo maratón. Creo que voy a correr los 10 últimos kms con alguno de éstos. Con Ricardo seguramente, es el que llevará un ritmo más difícil, pero es mi compi de running desde la prehistoria y quiero ir con él.

Así que final en positivo. Luz al final del túnel. Brotes verdes. Como queráis llamarlo.

viernes, 1 de febrero de 2013

Se acabó la agonía

El domingo después de la Media Maratón de La Cartuja no lo tenía tan claro. Lo dije en voz alta un par de veces "renuncio al maratón", pero luego lso colegas me quitaban esa idea y mi cabeza se ponía a plantear planes alternativos y por lo general bastante patéticos, de correr el maratón el 24 de febrero. El martes lo tuve claro. Fui al quiromasajista con el 50% de la decisión tomada y allí me terminé de decidir. Me cuesta un huevo tomar esta decisión, hasta ayer no quise plasmarla por escrito porque no quería terminar de creérmelo. Pero cuando lo resumí en una buena parrada a mis hermanos de La Hermandad Running Club, ya lo veía clarísimo. (Gracias de nuevo hermanos, me ayudáis mucho).

Por economía del esfuerzo, algo de lo que sabemos bastante los runners, os transcribo esas palabras aquí en el blog. En ellas resumo mi calvario de estos dos últimos meses y la toma de la decisión final.

HE TOMADO LA DECISIÓN DE NO CORRER EL MARATÓN. Era la única decisión correcta desde hacía tiempo, no había otras, pero mi cabezonería de corredor popular ha podido con la lógica y casi casi lo decido demasiado tarde. Resumen: desde la Media Maratón Sevilla - Los Palacios del 19 de diciembre arrastro una contractura leve pero súper pesada en el sóleo izquierdo que me ha hecho entrenar mucho menos que lo que el maratón exigía pero por la que solo paré la semana de navidad. He estado haciendo desde entonces 4 entrenamientos semanales (algunas semanas hacia 3 + uno en BTT por exigencia del fisio), sin series ni ritmos fuertes y una tirada larga que nunca ha superado los 22 kms. En todos los entrenamientos superiores a 12 kms me aparecía el dolor focalizado en la zona, intenso y en progresión. Cada semana me sometía a dos sesiones de fisio y desde las dos últimas semanas alterno una sesion de fisio con otra de quiromasajista especialista en atletismo (no me pregunteis por qué, por probar, estaba dispuesto a probarlo todo).

En la media maratón del domingo pasado, que la corría por entrenar a 5:07 el km, nada de intentar hacer marca, el dolor apareció en el km9 y aún así la terminé. Cuando llegué a meta el 50% de la decisión estaba tomada. El martes, tras la sesión con el quiromasajista, tomé el otro 49% (dejo un 1% abierto, sí, soy gilipollas, pero eso me ayuda a vivir) ;) Tanto el fisio como el masajista me habían dicho que tenía que PARAR para recuperarme. Yo, con todo el dolor de mi corazón, acepté quitarme las series, hacer tiradas largas no muy largas y bajar a 3 días de entrenamiento en algunas ocasiones. Pero parar del todo??? Eso no podía ser. Hace tiempo que ya no aspiraba a marca en el maratón, pero ¿¿no correrlo?? Eso no quería ni pensarlo.

Entonces el masajista me lo resumió este martes de forma muy sencilla: "puedes seguir así, entrenando como puedas, poco y con dolor y dándote masajes dos veces por semanas y llegarás con pinzas al maratón y si lo terminas mal, puedes hacerte un daño serio. O bien puedes parar ahora, el tiempo que haga falta, para recuperarte del todo y ya está, al carajo el maratón pero estarás haciéndote un bien a ti". Y bueno, soy un merluzo, pero no tanto. Ya estaba demasiado claro como para no elegir la opción buena. Ha sido tarde, pero no demasiado tarde. No tengo nada grave, tanto el fisio como el quiromasajista están un poco perdidos con el dolor pero son optimistas. No es grave, aún. (Nadie verdaderamente lesionado puede correr 21 kms, me decía el fisio el otro día).

Llevaba mucho tiempo sin ponerlo todo por escrito y sin contaros bien bien lo que me pasaba. Llevaba mucho tiempo haciendo el idiota, por eso no me atrevía a contároslo todo. Ahora tenéis todo el permiso del mundo para insultarme y pegarme bronca. Puteadme a placer. Yo os seguiré queriendo.

DESDE EL MARTES HASTA HOY YA HE HECHO PLANES PARA EL DÍA 24:
Si mi pierna va bien y solo si va bien, haré de liebre los últimos 10-12 kms para mis compis Ricardo, David y Manuel (si es que te apuntas al plan, cero presiones tio, es solo tu segundo maratón). Estoy seguro que van a bajar de 3h30, un objetivo que yo debería estar machacando ese día junto a ellos. Es una marca discreta par estos pedazos de cracks, que están entrenando muy bien. Pero si les puedo ayudar a acercarse a 3h25, yo fliparía con ellos. No tanto como ellos, pero estaría pletórico si lo logaran, porque sería también una marca un poco mía y porque mi compañero de fatigas Ricardo "el maqui" se ha comprometido a igualar o bajar la marca que haga en Sevilla, esta vez a mi lado y en otro maratón dentro de este mismo año (no desvelo más). Así  que ojalá salga el asunto. Como tengo dorsal, podré incluso entrar en el estadio con ellos y rebasar ese arco de meta mágico de maratón para compartir sus penas o alegrías.  Estoy seguro que será más bien lo segundo

(EDITO: incluyo a David, mi benaca, en este grupo de colegas sub 3:30, claro que sí)

martes, 29 de enero de 2013

18ª Media Maratón Isla de La Cartuja

Un año más, el domingo pasado me ponía en la línea de salida de la Media de La Cartuja, la "media preparatoria" de nuestro maratón. Por este motivo, a esta carrera vienen un montón de clubes de toda Andalucía, Extremadura y Portugal, que son la mayoría de corredores  foráneos, que asisten a la Maratón de Sevilla (aunque este año, con las novedades, parece que viene un huevo de extranjeros, veremos). Por este y otros motivos a mi esta carrera me encanta. Es muy colorida, no ves solo las "caras de siempre". Y además el recorrido pasa, metro a metro, por las zonas donde más he entrenado en toda mi vida y aunque los catetos éstos del corredor verde digan que es feo, es un recorrido guapísimo...

Allí nos plantamos, con una grandísima y cómoda antelación, Ricardo, David, mi amigo y nuevo compañero de club Manuel y un servidor. Al contrario que Ricardo y Manuel, yo iba sin pretensión de marca ninguna, iba a entrenar y bien lentito además. De hecho en mi cabeza me puse esta fecha para terminar de decidirme sobre si correr el maratón o no. Del comportamiento del sóleo hoy dependía esa decisión que me atormentaba.

Así que salí con  mi amigo David, que tampoco quería pegarle mucho, y mi plan era correr en torno a 5:20 y solo en los últimos 7 kms acercarme o bajar de 5'/km, siempre que la pierna fuera bien. Así que en los primeros kms comodidad total y cero dolor. Charleta con David y disfrutando del ambiente atravesando el parque del Alamillo y San Jerónimo. Desde el primer km me di cuenta que no es tan fácil correr más lento de lo habitual en una carrera. Entrenando sí, pero con el dorsal puesto las patas se van solas y si vas cómodo en 5:10 el cuerpo no necesita bajar a 5:20, por lo que km a km íbamos marcando parciales mucho más cercanos a 5 que lo que en principio habíamos planeado (si exceptuamos el primer km con la aglomeración de la salida, el km más lento de este primer tercio de la media es a 5:07).

Cuando volvimos a entrar en el parque del Alamillo en torno al km8, yo ya empecé a notar el gemelo dando guerra en el sitio de siempre. Se lo comenté a David y le dije que tirara, que ahora sí que sí iba a bajar el ritmo para no joderme más la pierna. Antes de salir del parque él tiró hacia adelante y me quedé solo. La charla y la despreocupación se terminaron. 

Y de nuevo intenté bajar el rimto, a 5:20, 5:30 o lo que hiciera falta y qué va, no podía. En este caso imagino que la cabeza no funcionó, porque parece algo tan fácil como decidir correr más lento y hacerlo. No dependes de tu estado de forma o de que tengas energías, correr más lento, en teoría, siempre es posible. Pero no, cuando miraba el Garmin y veía que iba más rápido de la cuenta bajaba ritmo, pero me duraba solo un ratito. Ahí podéis ver los parciales. Hasta meta hice un par de kms a 5:18 y eso fue lo más lento.

Y no hay mucho más que contar. A partir de aquí la carrera se me hizo monótona, solo pensaba en la pierna y en el día 24 de febrero. Me planteaba no correr el maratón y al minuto correrlo a un ritmo muy bajo, para luego volver a decidir no correrlo o correr solo unos kms... En fin. Solo me entretuve un poco al cruzarme con un par de conocidos que no suelo ver en las carreras y con los que charlé un ratín. El dolor, como de costumbre, iba en progresión según avanzaban los metros. Agudo pero no insoportable. Una mierda vaya.

A partir del Jardín Americano, en el km17, intenté olvidar mis penas animando a todos los corredores que adelantaba o que veía muy fundidos. Incluso en algún momento hicimos un grupito unos cuantos y fuimos comentando la jugada y corriendo juntos. Así enfilamos la larga avenida Americo Vespucio, donde trascurren los últimos 3000 metros de la media, con la visión del estadio al fondo todo el tiempo. Para la gente se acercaba la gloria en forma de arco de meta. Para mí se acercaba el momento de tomar una decisión difícil. Y no me apetecía nada llegar a esa meta.

Entré bajo ese arco sin esprintar y sin mirar el crono. Eso era lo último que importaba hoy. Más de 1h47', mi peor marca en media maratón de todos los tiempos. Pero ya os digo, eso no era en absoluto relevante. Lo relevante era lo que salió de mi boca cuando me encontré con éstos en las duchas: "no corro el maratón".




domingo, 27 de enero de 2013

Dos semanas menos

Nunca mejor dicho eso de menos, porque con mi pesadísima contractura del sóleo (que me ha cogido cariño y no se quiere ir), cada semana que pasa no es una más, sino una menos. Siento que estoy en una contrarreloj en la que el tiempo va en mi contra. Lo normal es que a estas alturas del plan estuviera deseando que llegara el día D para correr ya el maratón y dejar todo esto atrás. Pero no, cada día que pasa sigo sintiendo el dolor ahí, en el mismo puto sitio de siempre, veo que el maratón se acerca y la mejoría no. Y claro, al no poder meterme ni ritmos interesantes ni kilometradas largas, también pienso que la fecha se viene encima y a mi entrenamiento aún le queda. En fin... 

No es mi intención contagiar ni comunicar mi paranoia. Esa es mía y solo mía y no pretendo compartirla (no os voy a castigar con eso). Los colegas me dicen que ya se me nota más resignado que rayado y hago grandes esfuerzos para ello. Lo último que pienso, para pensar en positivo, no es esta mierda que nos dicen a veces a los runners, que maratones hay muchos, que el año que viene estaré ahí al 100%, que el año acaba de empezar y lo importante es mi recuperación...  Más que todas estas cosas, lo realmente valioso es eso de relativizar. Me gusta cuando me dicen eso de "tio, que eso es una puta carrera, tu afición, vale, pero una carrera de mierda", "¿eso te tiene tan encabronao?" Y es verdad, esto es lo importante: relativizar. Mi amiga Paula me lo dijo muy clarito ayer mismo. Con patada en el culo incluída. Y te lo agradezco crack.

Así que al lio. La novedad es que estas semanas solo llevan 3 jornadas de entrenamientos. Es lo que me ha recomendado, repetida y encarecidamente, el fisio. Le meto también uno o dos salidas en BTT. Pego aquí los entrenamientos de estas dos semanas y no voy a extenderme mucho con ellos. Son rodajitos suaves, algunos de ellos los termino a 4:30 con muy buenas sensaciones. Pero, por lo general, llega el finde y en la tirada larga, ¡zas! dolor a partir del km12. Y la cabeza vuelve a llenar de nubarrones todo el cielo azul que me prometen los fisios y los días de buenas sensaciones.

Mención especial a la tirada del sábado 19. Quedé con Ricardo y pretendíamos hacer 25 kms desde Umbrete hasta el polígono industrial donde está su nave, en Montequinto. Había llovido toda la semana y nada más meternos por los caminos paralelos a la autopista empezamos a patinar y a fanguear como hacía tiempo que no hacíamos. Además fue el sábado ese del vendaval que azotó a toda España. En fin, 18 kms de infierno, con dolor intenso desde el km 10 más o menos. Por primera vez tuve que echarme a andar desde que tengo la lesión. Mazazo.

Pego imagen con las dos semanas completas y no por entrenamiento (no tienen el mayopr interés). En la segunda semana no aparece la "tirada" del domingo 27 porque al sportband se le fue la sincro con el chip. En todo caso se trata de la Media Maratón de la Cartuja, llevaba Garmin. La crónica y el link de Garmin, en la siguiente entrada.


Semana del  14 al 20 de enero

 

Semana del  21 al 27 de enero