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lunes, 30 de diciembre de 2013

DIARIO DE TRANSICIÓN. Semana 5

Feliz navidad para los runners de buena voluntad (y para los no minimalistas también, venga) :)
¿Qué mejor manera de celebrar la Nochebuena que quedar con tu compañero de fatigas para entrenar a las 4:30 de la tarde, en un parque del Alamillo vacío, mientras los demás se emborrachan?

Martes 24: pues eso, 7,8 kms a 5'10" de ritmo medio, en la nueva vuelta grande del Parque del Alamillo (nuevo camino junto al río, hasta el tapón de San Jerónimo y entrada por la puerta de RTVE). Gustazo de entrenamiento, de esos en los que ejercitas más la lengua que las piernas. Primer entrenamiento con mi colega Richar, amortiguado of course, y yo con las MTG. La verdad es que temía este momento. Porque en muchos rodajes con él solemos charlar todo el rato y nos olvidamos de lo demás, como éste caso. Pero otras veces nos da por picarnos y acabamos a ritmos altos mantenidos, algo que no sé aún si puedo hacerlo con calzado minimalista.
Lo dicho, un gustazo correr acompañado de mi maquinita, sobre todo cuando llevamos tiempo sin vernos y
tenemos tanto que contarnos. Qué miedito me dan los planes que hacemos siempre que nos vemos. Este día de Nochebuena es cuando, oficialmente, he decidido correr el maratón de Sevilla íntegramente. Eso se merece un post aparte. Ahí va fotito pa inmortalizar el entrenamiento (impagable el momento del fotógrafo voluntario: "¿Queréis que os haga la foto? Yo también soy un friki del deporte y me gusta venir a correr días como éstos").

Jueves 26: 6,3 kms en total. 3,3 kms a 5'10" de media y 3 series de 1000m a un ritmo en torno a 3'50". Otro entrenamiento a la medida del reto de navidad de Rome (juego vía facebook con otros retos). La cuestión aquí radicaba en cómo me iba a comportar en las series con las MTG. Y la verdad es que decidí no arriesgar, tres series corriendo rápido eran muchas oportunidades para pisar mal y/o lesionarme. Así que volví a mis viejas Adidas Glide4. ¡Vaya si noté la diferencia! Los primeros 3 kms a ritmo normalito me parecía que iba en dos flotadores... Pensé que no lo notaría tanto. Y sí, prefiero ya las minimalistas. Pero tendré que acostumbrarme a alternar, ahora que quiero meter más kms de cara al maratón de Sevilla (sigo metiendo spoilers).

Domingo 29: 7 kms muuy lentos por la playa y paseo marítimo. El entrenamiento del gustazo!
Tuve que ir a la casa de la playa yo solo a coger un par de cosas y claro está, aproveché para correr un ratito por la arena. Como iba  a hacer la mayor parte por esta superficie "amable" salí de casa directamente descalzo por primera vez desde que estoy en esto. La verdad es que te sientes un poco inseguro al principio, así, descalzo desde el primer metro, algo desnudo. Porque todas las veces que corro descalzo llevo las MTG en la mano. Pero bueno, a mi me gusta estar en bolas, sobre todo en la playa, así que valor ¡y a la orilla! Justo a la puerta del chalet hay un carril-bici que te lleva casi hasta la playa. Y allí que me fui. Día espectacular, manga corta, nadie por las calles, gente paseando en la arena y cuatro pescando... Triunfo. La única pega es que la marea estaba alta y no puede correr cómodamente por la orilla. Así que me volví por el paseo. Y sorpresa buena: las baldosas del paseo marítimo tiene el dibujo tan desgastado que no duelen nada. Perfecto! este verano me tocará correr descalzo por allí más de una vez.



Eso sí, hoy me duelen las plantas. Creo que no pisé mal en ningún momento, pero ha sido la salida descalzo más larga que he hecho y ahora me duelen moderadamente. Poca cosa, sin cojear ni mucho menos. Pero entiendo que es un aviso. Prudencia. ¡Una semana más!





















lunes, 23 de diciembre de 2013

DIARIO DE TRANSICIÓN. Semanas 3 y 4

¿Ya estamos haciendo atajos? Pues sí y no solo en el blog, sino también en la misma transición. Pero es que la agenda de los coxxxxx se impone siempre. ¡Qué le vamos a hacer!

La semana del 9 al 15 de diciembre solo cayó un entrenamiento con las MTG.

Jueves 12: 7,6 kms a 5'23" de media en el circuito aljarafe corto y con un frío que pelaba. Buenas sensaciones sobre todo al final, cuando ya había amanecido y le iba metiendo un  mejor ritmillo ya con las patas calientes. 
Y nada más, solo un entrenamiento porque en el finde teníamos el Eventisimo Weekend, la convención + viaje + cena + fiesta de la empresa. Que aunque no entrené, el sábado me metí con los compis del curro una jornada de Bootcamp + batalla de paintball a las 8:30 am y con resaca. Yo creo que eso se convalida por 2 entrenamientos normalitos.

Semana del 16 al 22 de diciembre. Aquí ya cayeron 5 entrenamientos. No era para compensar, el verdadero motivo era un reto de mi colega Rome, una especie concurso que hacemos entre amigos por facebook, con pruebas de running que van eliminando y premiando a cada uno (ya explicaré esto de los retos en otro momento).

Lunes 16. 8 kms por el circuito aljarafe corto a un ritmo de 5'23". Con la novedad de que esta vez descubrí 
el camino interior de los olivares del parque del Zaudín (parque metropolitano de Tomares sin terminar). Y en esos escasos 3 kms de caminos, volví a apreciar el gusto que da correr con estas merrell. Definitivamente tengo que reducir el asfalto y meter más tierra. 

Martes 17. 7,5 kms a 5'28" de ritmo medio, vuelta corta a Mairena casco antiguo, encontrando un camino de tierra en el km2 que me apeteció recorrer mucho más, pero como no había amanecido no veía un pijo y además no tenía tiempo. Entre otras cosas no tenía mucho tiempo porque este día tenía que meter dos rectas de 300m para el reto que os comentaba antes. Temía correr rápido con las MTG, no sabía como se iban a portar las merrell y sobre todo si me influiría el cambio de técnica. Pero bueno, creo que no taloneé mucho y si bien no pude hacerlo tan rápido como antes, las series me salieron a 01:04 con ritmo de 3'26" y a 01:10 con ritmo de 3'41". Nada para tirar cohetes, pero me sirvió para comprobar que se podía bajar de 4' con las MTG sin romperse uno las patas.

Viernes 20: 5 kms a 5'19" de ritmo medio, vuelta corta a Camas. No sé muy bien para qué hice este entreno, imagino que para el reto. Sensaciones? No lo recuerdo...

Domingo 22: 10,2 kms a 5'04" de ritmo medio Camas sur - Cartuja- Camas norte (anda que no influye en el ritmo eso de correr a media mañana en vez de al amanecer). ¡Mis primeros 10k minimalistas! Terminé eufórico, tanto de sensaciones como de piernas/pies y sobre todo de moral. Salí de casa con las MTG, me descalcé cuando llegué a un carril-bici limpito por el km 4 más o menos y me las volví a poner en el km8. Muy bien, tanto el tramo descalzo como con las merrell iba concentrado, fijándome, con buena respiración y buen ritmo. Me encantó terminar en alto, como hacía casi siempre antes de la transición. Luego cuando publiqué mi euforia en facebook, el gran Santi se encargó de bajarme los humos. Hizo bien (gracias!).

Y ahora viene la navidad, con sus días festivos y compromisos raros pero con una semana de vacaciones, lo que me permitirá correr, digo yo, al menos 3-4 días. Semanas importantes éstas porque estoy empezando a meter kms con facilidad, lo que es relevante por el avance y también por el peligro de que se me vaya la olla y haga de más. Así que hay que estar atento en estos momentos. Además el maratón de Sevilla se acerca y en mi cabeza empiezan a aflorar planes prohibidos que no tenía  antes. (¡Lo sabía!) Ya hablaremos de eso más adelante.

jueves, 12 de diciembre de 2013

DIARIO DE TRANSICIÓN. Semana 2.

Mantra: esto de la transición tiene que ser estilo flow, relax, karma… igual que el minimalismo en sí, rollo Caballo Blanco… Si no, si me lo tomo igual que me lo he venido tomando hasta ahora, pues es lo mismo de siempre pero con menos goma en las suelas… Los mamones amigos críticos ya estaréis pensando que hablo de excusas. Pero no es así chicos, creamos en que otro mundo es posible y llegará un día en que no nos rayaremos nunca más con nada relacionado con el running. :)

Hago todo este preámbulo pensando sobre todo en esta semana... (ya lo contaré en la siguiente entrada), porque la semana pasada sí que he completado los tres días de entrenamiento minimalista (contando el lunes del puente, que al fin y al cabo formaba parte del fin de semana). Esta semana del 10 al 15 de diciembre, con lo apretada que tengo la agenda, ya veremos...

En fin, vamos a lo que vamos. Esta segunda semana ya tocaba rebasar la barrera de los 5 kms. La verdad es que le voy cogiendo el gusto a la técnica nueva y las Merrell y yo nos estamos llevando de maravilla. Sin embargo, quiero hacerlo bien, y en estos dos primeros meses cada semana iré incrementando un km o menos. Así que tocaban alrededor de 5 kms.

MARTES 3 DICIEMBRE. 5,08 kms a las 7:20 am en los alrededores del curro (el ritmo medio sigue sin tener ningún interés para mí, pero para los que os gustan los datos fue de 5:23 m/km). Sensaciones buenas, mucho frío pero es lo que toca ahora. La putada de hacer tan poca distancia es que cuando empiezas a entrar en calor ya tienes que parar. Y aunque sé que podría tener las adidas en el coche o en el gym y ponérmelas para seguir metiendo kms, prefiero hacer la transición pura al menos hasta que haya interiorizado bien la técnica. Y para qué engañarnos, la cabeza se te hace a que solo tienes que entrenar 25 min y estás más ratito en la cama, holgazaneas en la ducha, charlas en el gym… total, que al final salgo a correr con los 25-30 min justitos.

SÁBADO 7 DICIEMBRE. 5,51 kms a las 9:30 am en la sierra. Primera toma de contacto de mis Merrell traileras con la montaña. Bruuuutal. Me da la impresión, quizás sea psicológica, de que estas zapas y estos pies quieren más camino y menos asfalto. Mucho frío, helada de órdago. Salí con un ritmo lento y enseguida me tuve que meter por cuestas curiosas. Y ya se sabe que los ritmos en montaña son otra cosa. Estuve muy pendiente del suelo al principio. La verdad es que todas, sin exagerar, todas las piedrecitas de Sierra Morena se venían a la suela de las zapas. Como un imán de piedras marca Vibram. Pero me gustaba la sensación, la planta iba reconociendo cada piedrecita e irregularidad nueva que pisaba y yo creo que todo el cuerpo agradecía esa nueva información. Todo no, mi calcáneo izquierdo se sigue quejando y el sábado estuvo insultado a toda la comunidad barefoot mundial, a los tarahumaras, al McDougall, a Ted Descalzo y principalmente a mí y a mis muertos tos… Pero bueno, si después de entrenar no me duele mucho, lo voy a dejar así. Paso de ir al fisio, que es colega, contarle lo que me pasa y que se pase una sesión entera riéndose de mí y mandándome a sitios raros. Que no está la economía para tirar el dinero así. Eso sí, de esta primera salida de montaña guardé muchas imágenes. La verdad es que a veces piensas que el running existe para practicarse por caminos como éstos. Una gozada.

  


LUNES 9 DICIEMBRE. 6,20 kms a las 9:00 am en la sierra. Al levantarme desperté a la enana y a la madre, que le puso unos pocoyos en mi móvil. Como tampoco era plan de quitarle la droga dura a esa hora, salí sin móvil y por tanto sin metrónomo. Bueno, pues a escuchar el paisaje y las (suaves) pisadas. No se me ha dado mal mantener la cadencia de zancadas de 180 ppm.  Creo que la estoy interiorizando.
Helada brutal y camino más tendido que la vez anterior, por lo que subo un poco el ritmo. Sigue el dolor del calcáneo izquierdo. Me preocupa que para evitarlo esté corrigiendo la pisada con ese pie y esté corriendo demasiado de puntas. Tampoco estoy seguro de que lo esté haciendo… Lo vigilaré y seguiré así de momento.


Y poco más por esta semana. Ha sido una semana rara, pero bueno, ahí seguimos. Lo que realmente me da miedo es acostumbrarme a correr tan poquito. La verdad es que ahora veo muy lejos la distancia maratón y la verdad es que estoy inscrito a uno en febrero… ya veremos. A seguir.

viernes, 29 de noviembre de 2013

Diario de transición. SEMANA 1

Realmente no he empezado esta semana, ya llevo un mes con esto de la transición al minimalismo, pero ha sido un mes con muchísimo trabajo, muchos viajes a Madrid, poco tiempo, irregularidad... En fin, que podría considerar perfectamente que empiezo ahora.

Para los que estén leyendo esto y no se hayan enterado antes: me paso al minimalismo, barefoot running, running natural como quérais llamarlo (no es lo mismo exactamente). Le digo adiós a mis fieles Adidas hiperamortiguadas con las que he corrido tantos kms hasta hora (cientos de entrenamientos, carreras, 5 maratones y sobre todo 5 planes de maratón) y sobre todo le digo adiós a una técnica, que quizás no era muy mala, pero que seguro que se podía mejorar. Ahora me veréis con zapas con suelas superfinitas, alguna que otra vez me veréis descalzo y quizás en un tiempo me veáis corriendo con huaraches, unas sandalias to finas y to guarras con las que dicen que se corre divinamente. Las probaremos, seguro. Pero todo eso no es lo que me importa, yo no quiero correr descalzo, ni tener zapatillas minimalistas super fashion, ni lo hago por lesionarme menos, ni siquiera mi interés es mejorar la técnica, lo que me interesa es CAMBIAR EL ROLLO, DIVERTIRME, DISFRUTAR, CORRER CON UNA SONRISA EN LA CARA, sobre todo ésto último. Es la frase que se me ha quedado grabada del bestseller de Christofer McDougall, Nacidos para Correr.

Evidentemente sí, si me ha influido el fantástico libro de McDougall, pero tengo que reconocer que antes incluso del libro estuvieron Santi Ruiz y los chicos de Cualquiera puede Hacerlo. No me resisto a utilizar el cliché con el que siempre lo presentan: Santi es el gurú del minimalismo en España. Pero a mi eso de los gurús y de la gente que entiende, por lo general, me la sopla. Lo que me interesa y me inspiró de él es la sensatez y humildad de sus palabras en el blog. Me convenció en dos posts y me inspiró a emprender este camino. Es el plusmarquista europeo no oficial de maratón descalzo con 2h59' (toma marca!) y el domingo que viene en Málaga espera convertirse en el plusmarquista oficial de maraton barefoot.

Este fue el día en que Santi bajó de 3h descalzo en distancia maratón

Espero conocerlo algún día y escribir alguna cosa en su fantástico blog. Pero ahora vamos a lo que vamos.
El 1 de noviembre hacía mis primeros kms descalzo y con zapas minimalistas (estas preciosas Merrel Trail Glove que ya me estaban esperando en casa a que volviera de Bilbao). Aunque debía estar aún haciendo ejercicios propioceptivos, de fortalecimiento y el famoso 100UP minor y maior, jeje, yo ya estaba deseando pasar a la acción y después del maratón llevaba dos semanas de parón, así que ya estaba bien. Me fui al Alamillo y en un carril bici hice un minuto descalzo corriendo y otro andando hasta un total de 10min. Buff, una pasada de sensaciones, era verdad lo que decían todos. No me quise pasar y tras eso me calcé las Merrell, que también había ganas de estrenarlas. Y bueno, sensaciones novedosas pero no molaba tanto como ir descalzo. Entré en el parque e hice una vuelta pequeña completa pasando por el paseo nuevo junto al río. Unos 3 kms, muuucho más de lo que debía para ese primer día.

Al día siguiente era sábado y volví a salir. De nuevo a la Cartuja pero al parking nuevo paralelo a la avenida Carlos III. Empecé con las Merrell desde casa, 2kms, luego hice 1km descalzo y vuelta a casa con las Merrell, otros 2 kms. De este día es esta foto que os he enseñado ya a muchos.

Y la semana siguiente tuve el primer percance de correr descalzo. Era el segundo entrenamiento de la semana. Por la mañana, antes de entrar al curro. Hacía mis primeros metros descalzos por Mairena por una calle residencial llena de palmeras y pasé por una zona llena de semillas que se clavaban en el pie. Vi las estrellas. Y en vez de parar, taloneé un par de veces y entonces sí, me hice daño en el talón izquierdo. Tanto, que toda esa semana me dolía andando, con cualquier calzado (de ir descalzo esa semana ni hablar). Y dejé de entrenar. Y luego vino una semana entera currando en Madrid, donde no cogí las zapas ni un solo minuto. Y bueno... así ha pasado este primer mes hasta esta misma semana, que es la que considero que ha sido la primera semana completa de entrenamiento minimalista. Y la considero así porque la semana pasada, leyendo a Santi una vez más, encontré la manera de interiorizar mi técnica minimalista. Uno de los principales "mandamientos" de la técnica natural o minimalista es aumentar el número de zancadas por minuto, hasta las 180 o algo más. En los primeros días iba contando todo el rato. Contaba en 30" y me tenían que salir 90 zancadas. Y casi siempre salían más bien 86-88... por lo que faltaba un poquito de concentración más. Pero la verfad es que era un coñazo correr así, contando los pasos a cada momento. Pues bien, el truco lo encontré leyendo a Santi una vez más: ¡me pillé un metrónomo para el iphone! Claro. Ahora lo malo es que cambiaba mi indie rock por un machacón golpecito de martillo, pero bueno, así clavo los 182 ppm. Desde ese día corro despreocupado, con la zancada bien corta, debajo del eje del cuerpo, sin talonear, relajado... chachi.

Venga, paso ya a contar los entrenamientos de mi primera semana minimalista:

- Lunes: Ciclo Indoor, intensidad media.
- Martes: 4,83 kms con las Merrell (ninguno descalzao)
- Miércoles: Ciclo Indoor, intensidad moderada.
- Jueves: 100UP + 4,84 kms con las Merrell (nada descalzo)
- Viernes: Ciclo Indoor, intensidad moderada
- Sábado: 100UP + 1km descalzo + 4,5 kms con las Merrell.

Tengo que meter tres días de Ciclo para darme caña, sudar y mantener un poco el físico, que la navidad está aquí ya y los mantecaos que me como yo solo podrían financiar el viaje de fin de curso de una clase entera.
Sensaciones buenísimas, con agujetas en gemelos inferiores, que es señal de que lo estoy haciendo bien.
Hay que ir poco a poco, eso sí. Y es de las cosas más difíciles. Por lo visto esto de la transición es algo lento, ese es el truco. Quizás dure un año o más.... ¿aguantaré? Claro que sí. :)

Acabo con un video de los Tarahumaras, la tribu de la que habla McDougall en el libro. Escucharéis hablar de ellos porque se están haciendo muy populares (por desgracia para ellos, creo yo). Su popularidad aumenta casi tan rápido como el minimalismo entre el mundo runner. No quiero apostar cuál de vosotros caerá primero. lo que estoy seguro es que todos terminaréis corriendo minimalista. Tiempo al tiempo.




La semana que viene, más.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

31º Carrera Fondo del Aljarafe. La primera carrera de la nueva era.

No ha sido una carrera más. Para mi no. Hace ya una semana que corrimos la 31º  edición de esta carrera tan bonita que organiza de esa forma tan artesanal y tan auténtica los jubilados y trabajadores del grupo empresa Renault de Sevilla. Yo ya la había corrido en otra ocasión, en mi primer año de runner (me da la impresión que fue hace mil años)  pero esta vez ha sido especial.

Empiezo por el principio: tras el Maratón de Bilbao me he propuesto hacer la transición al minimalismo, lo que conlleva bajar drásticamente el kilometraje, los ritmos, los entrenos, todo... La verdad es que hay que echarle un poquito de paciencia y yo no puedo presumir mucho de eso. Tras el maratón estuve dos semanas sin dar una sola zancada u lo primero que hice, el mismo dia 1 de noviembre, ya fue descalzo y con las Merrell. Nada, el pirmer día apenas 3 kms y los siguientes 3 días llegué hasta 6kms. Y ya iba rápido.

En esas estaba cuando mis compis del club me dijeron que corriéramos la Carrera de la Renault para quitarnos la espinita de Bilbao y para echar el rato. Me apetecía estar con ellos, pero ¿15 kms? ¿en los inicios de la transición? Eso debía ser pecado mortal en el manual del buen minimalista. Pero me metí en la web y como es tan barata, dije, bah, me inscribo. Hasta el día antes de la carrera no estaba seguro de si la correría o no. Y la gran duda era: con las Merrell o con las amortiguadas y demoníacas Adidas? ;) Esa semana me hice daño en un talón al querer alargar el km escaso que puedo hacer descalzo total, así que me volví a parar el martes. Y si corría la carrera, sería con amortiguadas, eso seguro.

Así me planté el domingo a las 8:45 en Gines, para recoger mi dorsal y los de David y de Ricardo y ver cómo salía la cosa. Seguía sin tener fe ninguna en mi estado de forma. Sé que menos de un mes después de un maratón puedo correr 15kms sin despeinarme, pero con este jaleo de la transición no sabía cómo me iba a comportar. Por un lado mi técnica ya habría cambiado algo, pero después de tantos años corriendo "de talones" tenía claro que lo mejor era que me olvidara de la transición y a disfrutar.

Y eso fue la mejor decisión del día. Disfruté y como un enano. Me olvidé de los tiempos, del ritmo y de sus castas y me lancé a correr sin objetivo, con el único fin de reírme un rato y charlar con los compis.

En la salida nos encontramos con Belén y Luis Carlos, los otros dos jartibles que quedan en el club. Buen humor, buenísimo clima y ambientazo. ¡Hay que ver la de gente que corre hoy en día! Salida y para Castilleja de la Cuesta, charlando tranquilamente aprovechando el terreno favorable. Luego algo más calladitos camino de Castilleja de Guzmán, porque es cuesta arriba y también porque el Richar se descolgó para evacuar líquidos y por mucho que diga, éste es un boqueras y está todo el tiempo hablando y enredando en carrera. Así que seguimos nuestra carrerita David y yo, disfrutando del ambiente y de los pueblos de nuestro Aljarafe. La cosa es que poco a poco iban cayendo los kms y yo prácticamente no me daba ni cuenta. También es verdad que íbamos muy lentos, solo unos segundos por debajo de 5 min/km. Tras la cuesta de Castilleja de Guzmán ya supe que terminaría sin problemas y en Valencina me relajé aún más y entonces David y yo empezamos a apretar poquito a poco. En la recta hacia Gines, que es levemente favorable, ya bajamos claramente de 4:30km y no como apretón, sino con un ritmo constante. Serían los kms 12-14 y esto estaba finiquitado ya. Guay. Con nosotros se puso a correr un runner veterano (en años, porque realmente parecía novato en el running) que iba con un colega en bici, que le daba consejos todo el rato, tipo cuñado de Ricky. Desde que nos vió le dijo “métete ahí, con los de verde, que llevan un ritmo muy bueno”. La verdad es que los dos eran tela de apañaos y nos gustó estar ahí con él, animándolo y ayudándolo en lo posible. Esto me hizo recordar esos primeros tiempos de carreras, en los que nos animábamos mutuamente, tirábamos de los compis y celebrábamos y/o lamentábamos de verdad cuando alguno de nosotros iba bien o se quedaba colgado. Es una tontería, pero en esta carrera me he sentido abuelete y me ha gustado. Veía la ilusión, las ganas y el respeto (demasiado, a veces) que los más novatos le tienen a las carreras y me gustó lo que veía, a pesar de que me sentía ajeno a eso.

Pues por ahí nos cogió Ricardo. Nosotros pensábamos que haría una ”arrancada Samaniego” de las suyas, que por muy de paseo que vengamos todos a la carrera, éste suele ser fiel a su estilo, pero no, se quedó con nosotros y con el veterano-novato y el cuñado de Rocky. Y ahí que fuimos, hablando, dándole consejos al colega, hablando con el de la bici… Y riéndonos y DISFRUTANDO, con mayúsculas, sí señor. Como molaba! Cuanto tiempo hacía que no me lo pasaba tan bien en una carrera. Y si lo piensas, ¿cuál era el secreto? Preparación? Hacer marca? Correr rápido? NO, el secreto era no tener aspiraciones, correr por disfrutar, pasarlo bien haciendo lo que nos gusta y no empañar ese objetivo principal (al menos para mí) con otras pretensiones que a veces no son realistas. Joer, cuando entramos en Gines seguimos apretando y hablando y nos pusimos a un ritmito muy cachondo casi sin esfuerzo. ¡Ese es el puto truco! ¿No os dais cuenta? ¿Desde cuándo no corremos una maratón así? ¡Desde nunca! Por eso se nos atragantan siempre los 42kms…

El resto de la historia no tiene el mayor interés: en las cuestas de Gines les dije a éstos que se fueran, que prefería parar y subir tranqui para llegar fuerte, pero aunque hicieron amago de irse, tampoco tendrían muchas ganas porque entramos los tres juntos en esa meta de albero del Club de la Renault donde este año, gran novedad!, había control por código de barras!! (a mí me molaban más los jubiletas to hipertensos apuntando tu dorsal en un cuaderno, jeje).

Esa ha sido mi enseñanza de esta carrera. Por eso no es una carrera más. Ojalá sea la primera de mis carreras a partir de ahora. Y además por ahí van los tiros de la transición ésta al minimalismo que estoy haciendo (y que espero contar en el blog, joder, que poco tiempo saco ahora para escribir). No quiero correr minimalista para evitar lesiones, que no he tenido tantas al fin y al cabo, o para correr más kms ni nada de eso… Lo que más me mola de lo que he leído en el libro de McDougall es eso de correr con una sonrisa, de disfrutar corriendo, de conectar con algo que te hace disfrutar en el momento mismo de correr, no después con la cerveza ni contando las batallitas (que tampoco es que sea malo, pero es que se da la circunstancia que en la última maratón no hubo ni eso, ni cervecitas, de lo chungo que acabé). Además, como siempre andamos con los mismos planes, entre los compis del club también he oído eso de que en esta temporada vamos a priorizar el disfrutar y dejemos las marcas y las historias para otra ocasión.


Lo intentaremos, corriendo, pedaleando y nadando (y haciendo las tres cosas a la vez, pero en orden inverso). Lo intentaremos. AMÉN.